La sexualidad en el Alzheimer

Actualizado: 21 jul 2020

Los adultos mayores continúan teniendo deseo sexual, la sexualidad en la vejez no necesariamente se relaciona con la disfunción; este es uno de los grandes mitos adversos que debemos romper. Por la edad no se pierde la capacidad de amar y ser amado, de sentirse deseado o deseada incluso en medio de una alteración cognoscitiva como el Alzheimer, las muestras de cariño se traducen en una extraordinaria posibilidad de comunicación emocional para sentirse más seguros y queridos.


Una persona con demencia puede experimentar cambios importantes en su expresión sexual y parecer menos comprensiva de lo que era antes. Ante esta situación, su pareja puede adoptar un rol más activo para encontrar la manera de que ambos tengan una relación placentera.





El Alzheimer puede causar alteraciones en la intimidad y la sexualidad en la persona enferma y en la persona que la cuida. La persona con Alzheimer puede angustiarse por los cambios en su memoria y conducta. Es común que la persona sienta miedo, preocupación, depresión, enfado o incluso tenga baja autoestima. La persona puede volverse dependiente y apegarse a usted. Es posible que ya no recuerde su vida junto a usted o los sentimientos que comparten etc. Algunas veces la persona hasta puede enamorarse de otra persona.


Suelen aparecer comportamientos extraños que posiblemente antes nunca lo habíamos visto en esa persona. Hay enfermos que experimentan un aumento considerable del interés sexual y otras, por el contrario, sufren una disminución. El enfermo de Alzheimer puede llegar incluso a desnudarse en público, cuando aparece esta situación es muy difícil no reaccionar con sorpresa; no obstante, es muy importante tratar de mantener la calma y no mostrar enfado o regañarle a la persona con demencia. También puede tratar de tocar a personas extrañas o masturbarse delante de gente, debemos de recordar que no lo hacen con intención. El olvidar su comportamiento social se debe a una degeneración de su cerebro. A medida que la enfermedad avanza, se pierden muchos de esos comportamientos que son socialmente correctos. Para la persona que cuida de su pareja, este es un tema complicado, ya que se tendrá que adaptar a la nueva situación.


Recordar que la mayoría de las personas con Alzheimer precisan sentirse queridos y que alguien se preocupe por ellos. Cualquier esfuerzo para satisfacer estas necesidades ayudará a la persona con Alzheimer a sentirse más alegre y segura.



POSIBLES COMPORTAMIENTOS QUE NOS PODEMOS ENCONTRAR


  • Exhibicionismo (se quita la ropa en público).

  • Tocamientos (se llega a masturbarse en cualquier lugar sin inmutarse).

  • Confusión de personas (pueden llegar a confundir a otra persona con su pareja).

  • Tristeza y depresión (suelen disminuir el deseo sexual).

  • Paranoia (puede llegar a creer que su pareja tiene un amante (celos).

  • Cambios en su interés sexual (por efectos secundarios de la medicación).

  • Puede llegar a enamorarse de otra persona.



PAUTAS A SEGUIR


  • Con mucha suavidad pero con firmeza recordar a la persona que el comportamiento no es adecuado.

  • Intenta distraer o redirigir la atención de la persona, o llevarlo a un lugar privado.

  • Usted como pareja aumente el nivel de contacto físico, como abrazos y caricias. Los comportamientos sexuales pueden reflejar la necesidad de un contacto que los tranquilice.

  • Un consejo práctico: facilite prendas como pantalones o vestidos que se puedan abrochar por la parte trasera y a la vez sean cómodos.

  • Si una persona se siente incapaz de tener coito con su pareja que tiene demencia, tal vez pueda ayudarla a masturbarse, en privado. Cuando las exigencias sexuales de la persona con demencia son demasiadas, su pareja puede utilizar sutiles tácticas para distraerlo como implicarlo en otra actividad. Evitar el rechazo directo, usted puede usar frases amables como: Puede que más tarde, cuando salga de la ...”

  • Incorporar el tacto en una rutina de cuidado: por ejemplo, besar con frecuencia, acariciar, tocar gentilmente para aliviar la aflicción y para comunicar seguridad y amor en el enfermo.

  • Si ya no compartieran la misma cama y la enfermedad está en una fase más avanzada, se le aconseja darle algo que acariciar, como un peluche, una botella de agua caliente cubierta o incluso una almohada. Le brindará alivio y confort y hará que no se sienta especialmente solo.